
23/07
En el marco de la tensión entre Venezuela y Colombia, P&M entrevistó al escritor y periodista Modesto Guerrero, quien desentrañó el conflicto, interpretó el rol de la oposición venezolana y también el de Washington en el caso. Aseguró que al país del Norte no le conviene una guerra, pero sí un conflicto diplomático para demonizar al mandatario bolivariano.
Frontal, sin protocolos, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, rompió ayer relaciones con Colombia ante la mirada impávida de Diego Armando Maradona, quien había sido invitado como huésped de honor a Caracas. Sus palabras, tales como "a una guerra con Colombia habría que ir llorando, pero habría que ir" o "Uribe va caminando al basurero de la historia" forman parte ya del nuevo escenario que se abre en la región.
El mandatario realizó el anuncio luego de que los embajadores de Colombia y Venezuela, Luis Alfonso Hoyos y Roy Chaderton, respectivamente, finalizaran sus intervenciones ante la Organización de Estados Americanos (OEA), en una polémica sesión especial convocada para escuchar las denuncias de Bogotá sobre la presunta presencia de guerrilleros en territorio venezolano. Política&Medios entrevistó sobre el tema al escritor y periodista caraqueño Modesto Guerrero -autor del libro "¿Quién inventó a Chávez?"- para interpretar un conflicto en ciernes que despertó la preocupación de todos los líderes de la región. ¿Qué lectura hace de la decisión de Chávez de romper relaciones con Colombia? Corresponde a una realidad de estructuras y modos políticos incompatibles e insostenibles en el tiempo que hay entre Venezuela y el dominio de los Estados Unidos sobre esta región del continente. El problema no sería grave si Colombia actuara desde un lugar geográfico como el de México, porque el lío de violencia acumulada por 60 años en Colombia no pasaría a la frontera venezolana, no la afectaría la sensible frontera de 2925 kilómetros de longitud, de los cuales sólo 400 están poblados. Se trata de una gran cantidad de espacios muertos, sin control, que existen para que se cuelen de aquí para allá (los guerrilleros) sobre todo del lado colombiano, que es donde hay insurgencia, paramilitares y narcotráfico. La frontera es clave en este caso para potenciar las diferencias políticas y los caracteres incompatibles de ambos Estados. En Colombia hay un gobierno que sostiene, promueve y protege la dominación de Estados Unidos en el Continente, y del lado otro lado hay un Gobierno que hace exactamente lo opuesto. Permanentemente vamos a ver focos y latencia de conflictos entre Venezuela y Colombia. Es inevitable. Son muchos años de acumulación de conflictos internos en Colombia expresados de múltiples maneras, cada una más perversa o más grotesca que la otra: primero una guerrilla de casi 60 años, y eso ya es un acto de perversión histórica porque es difícil que un cuerpo armado se sostenga inmune al tiempo y por eso las FARC y el ELN comienzan a cometer errores graves como el secuestro de civiles, políticos, intelectuales, curas, etc. En ese sentido me quiere decir que es posible que haya guerrilleros de la FARC y el ELN en terreno venezolano No es que sea posible, es inevitable. ¿Qué es un cuerpo guerrillero? Es un grupo móvil que es perseguido porque es un grupo no regular. Entonces, al ser perseguido y ser móvil, ellos no van a pedir permiso al Estado tal o a la ley tal o al tribunal tal para refugiarse. Viven por condición natural refugiándose en algún lugar bajo el sol donde puedan evitar la muerte del Estado represor, que en este caso es Colombia. Es natural que estén en el Amazonas del lado brasileño, del lado peruano, del lado ecuatoriano... Más aún, Venezuela, como Estado, está obligada por convenciones y por razones de derechos humanos universales a darle no protección política, sino a reconocerle los mismos derechos que tiene cualquier migrante, armado o no del planeta. Existen, claro que existen, pero no los 87 grupos de comandos que (el embajador colombiano ante la OEA, Luis Alfonso Hoyos) mostró ayer en esa cartografía, usada hábilmente para mostrar algo que no se puede demostrar. Consulté a un cartógrafo y me dice "mira, él puede mostrar eso, pero no hay manera de mostrar que eso es Venezuela". Para poder demostrar que Venezuela es culpable -que tiene culpas jurídicas y violó las reglas de la OEA- tendría que haber mostrado lo único que no mostró, que es a funcionarios del Gobierno venezolano, o entidades gubernamentales venezolanas, o movimientos sociales bolivarianos, dándoles cobertura o protección (comida o medicina) a los grupos irregulares colombianos insurgentes. Eso es lo único que anunció y lo único que no pudo demostrar Teniendo en cuenta que parece ser inevitable que guerrilleros crucen la frontera, ¿se podría pensar que hay otras razones de orden político detrás de la denuncia de Colombia? Sí, hay varias razones. La primera es que el gobierno de Álvaro Uribe se va, no tiene responsabilidad por los efectos demoledores que produjo. La segunda es que el Gobierno de Uribe necesitaba provocar la ruptura con Chávez para afincar el deterioro de Venezuela en la OEA. La tercera es tratar de sacar a la UNASUR del centro de discusiones políticas o de ejes políticos o de decisiones para revitalizar el papel de la OEA. Y la cuarta, afectar el proceso eleccionario venezolano, como de hecho lo van a lograr aunque sea medianamente. Por eso la propuesta del embajador Hoyos en la OEA es que en 30 días comience a funcionar comisión internacional de verificación de los hechos denunciados, justo cuando comienza la campaña electoral en Venezuela. Es un juego muy calculado. ¿Cuál es la actitud de la oposición en Venezuela ante este hecho? Apoyar todo lo que está haciendo Colombia. Este es un caso particular. La población de derecha de Venezuela, unas 5 millones de personas adultas, está con el Gobierno colombiano, piden que se haga la guerra, le piden a Uribe en sus periódicos que le haga la guerra a Venezuela, y eso es ya demoníaco. Una cosa es opinar que el Gobierno venezolano se equivoca haciendo tal o cual cosa, pero pensar que un venezolano de clase media que, además es tan racista, pueda estar de acuerdo con los caliches –caliches es un término despectivo para colombianos- contra el propio gobierno nacional, ya es un acto demencial. Justamente ayer Chávez advirtió sobre la posibilidad de una guerra con Colombia al decir que "habría que ir llorando, pero habría que ir". ¿Cree que sería posible que esto suceda? No. Para que una guerra se produzca se necesita un cuadro de factores que no están presentes hoy ni en Colombia ni en Venezuela ni en América latina, y menos en la relación con Europa. Las guerras son hechos sociales, políticos y diplomáticos, no hechos técnicos porque las armas están antes y después. No es un hecho militar, es un hecho político que se decide en el campo de batalla. Es una decisión de Estado y generalmente es internacional. Podemos analizar otras condiciones que pueden producir eso, a través de la teoría de los accidentes históricos: las provocaciones, los montajes, los famosos golfos de Tonkín o las Torres Gemelas (Estados Unidos necesitaba atacar mundialmente al terrorismo y entonces buscó un pretexto, o, mejor dicho, les reglaron). En este momento, Uribe necesita, y tiene para esto 10 días hasta el 7 de agosto, necesita un Casus belli –expresión latina que significa "motivo de guerra"-, pero yo veo muy difícil que la burguesía colombiana se lo dé porque ya perdió 5.300 millones de dólares de comercio ganancioso para ellos por los roces con Venezuela. No lo veo. Segundo: no veo a Estados unidos apoyando una guerra que suspendería de inmediato dos procesos electorales: el de Colombia y el de Venezuela, sin hablar de los efectos para el continente y América del Sur. Si algo quiere un país dominador, imperialista, es estabilidad y regularidad político-institucional. Que Juan Manuel Santos (presidente electo de Colombia) asuma es equilibrio político interno y externo, más aún porque él anda diciendo que quiere una recomposición de las relaciones con Venezuela. ¿Cómo es que Estados Unidos va a estar interesado en promover o apoyar en este momento, en estas condiciones, una guerra de ese tipo? Pero Estados Unidos, a partir de esta relación conflictiva con Venezuela, ¿no podría estar apoyando a su vez esta provocación de Colombia? Le conviene, pero en el terreno diplomático. La provocación le sirve, le es útil, le facilita tareas contra Venezuela, propaganda contra Venezuela, que todos los medios del planeta instalen "el Chávez guerrerista, el Chávez que declara la guerra". Facilitan la tarea, pero ellos no pueden apoyar en este momento una guerra contra Venezuela, no porque no quiera, sino porque no puede. Hay que tener en cuenta el siguiente dato: Colombia arma el escenario en la OEA. ¿Por qué la OEA? ¿Por qué acude a la Corte de la Haya en Europa, que es de Naciones Unidades, y no a la Corte Interamericana o al Consejo de Defensa de la UNASUR, o al tribunal latinoamericano, o a un tribunal ad hoc especial emergente, compuesto por países neutrales que verifiquen si es verdad o no lo que ellos dicen? La Corte de la Haya va a pedir un mínimo de 6 meses para estudiar los expedientes, para estudiar los casos y mandar verificadores: la Corte de la Haya es la salida por tangente del gobierno colombiano cuando no pudo en la OEA armar una comisión que se instale en Venezuela en pleno proceso electoral. Es decir que, más allá de la provocación que hace Colombia a partir de esta denuncia, no sería posible una instancia de guerra Sólo puede suceder por accidente. Una guerra es hablar de gigantescos ejércitos que se enfrentan y ahí perderíamos desde el punto e vista técnico, porque Colombia tiene 400 mil hombres en armas y es el ejército más entrenado en los últimos 15 años en América Latina contra la insurgencia. Ni argentina ni Brasil ni nadie le llega a los tobillos a Colombia en esa experiencia militar. En ese terreno técnico necesitas dos ejércitos monumentales para hacerle una guerra. Lo que puede haber es enfrentamientos, choques militares en la frontera ¿Cómo afecta esta decisión de Chávez en todo Latinoamérica? Si hay un enfrentamiento militar con Colombia, lo va a afectar y mucho. Como lo dice Chávez, que tiene fama de escandaloso y de frontal intempestivo, va a ser usado para decir que lo afecta más. Yo lo habría dicho de otra manera, pero esas son las maneras personales de él. Es intempestivo, frontal, la diplomacia está por un lado y él por el otro, a pesar de que se ha moderado. Pero es Chávez. No le puedes cambiar su naturaleza. Él es así y morirá así como presidente. Él lanza esa intemperante declaración y rompe relaciones por televisión. Quizá otro lo hubiera hecho en el Parlamento, reuniendo a la Corte Suprema , llamando a una movilización de medio millón de personas y sin Maradona al lado, porque coño, el pobre hombre terminó... (risas). Que Maradona haya estado a su lado ¿fue una casualidad o cree que fue algo deliberado por el Estado venezolano? Fue casual. Pero hay otra cosa que es importante: ya se sabía en el Palacio de Nariño, en Bogotá, y en el Palacio de Miraflores, en Caracas; desde el miércoles a la noche se sabía que rompíamos relaciones. Uribe ya sabía. Hay 22 pruebas. ¿Quieres una? La fundamental es que el presidente colombiano retiró a todo su cuerpo diplomático de Venezuela el miércoles a la noche. El miércoles a la mañana la convoca a la embajadora (María Luisa Chiappe), quien llega a la tarde de ese día en el primer avión Caracas- Bogotá. Listo, se acabó la embajada. Hay también un cruce de cartas entre (el embajador venezolano ante la OEA, Roy) Chaderton y el vocero de la casa de Nariño donde (José María) Insulza, secretario general de la OEA, le dice: "¿No podemos esperar a que asuma Santos para que ustedes hagan esta declaración, a que haya un nuevo gobierno". Y el vocero le responde: "El mandato de mi gobierno es que se haga en este momento bajo estas condiciones". Es jodido Uribe. Ése era el escenario que necesitaba. Daniel Mecca Comentarios (0)
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