
15/07
Con un tibio pronunciamiento, la Sociedad Interamericana de Prensa rechazó los actos de intimidación contra corresponsales venezolanos en Tegucigalpa, pero aprovechó para criticar de manera contundente a los gobierno de Hugo Chávez y Daniel Ortega. TeleSur respondió que la SIP "se pliega a los factores golpistas" y ''banaliza con profunda gravedad" los hechos.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), patronal regional con sede en Miami, dijo en un comunicado este miércoles que ante la "falta de garantías de su seguridad personal", un grupo de seis corresponsales, camarógrafos y técnicos de ambos medios se vieron obligados a abandonar Honduras y trasladarse a Nicaragua.
En el texto se califican los hechos como "limitaciones temporales a la libertad de información, por parte del gobierno de Roberto Micheletti" y se habla de la situación general del país como una "crisis política iniciada tras la destitución del presidente Manuel Zelaya". De esta forma, la organización se refirió a la persecución, detención y expulsión que sufrieron los enviados de la cadena TeleSur y la estatal Venezolana de Televisión (VTV) por parte de los golpistas hondureños el sábado pasado e instó "a las nuevas autoridades" a respetar "el derecho fundamental a la libertad de prensa y la seguridad de los periodistas locales y extranjeros". El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Robert Rivard, repudió al mismo tiempo "el tono desafiante" con el que los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Nicaragua, Daniel Ortega, así como directivos de Telesur, reclaman condenar las violaciones golpistas en Honduras. La "intolerancia hacia los medios y periodistas que hemos visto en los últimos días en Honduras ha existido por mucho tiempo bajo las administraciones de Chávez y Ortega en sus propios países. Si ellos quisieran defender la libertad de expresión pueden empezar por hacerlo en sus casas", manifestó, a pesar de que en Venezuela y en Nicaragua no está en juego ese derecho. La respuestas de TeleSur y VTV no se hicieron esperar, ya que consideraron que de esta manera la patronal mediática "se pliega a los factores golpistas" en Honduras y evade "una posición contundente" contra los atropellos y violaciones en el país. "El comunicado de la SIP evade una posición contundente de censura a la violación de la libertad de prensa por parte del gobierno de facto que se ha pretendido instalar en Honduras. Más aún, se banaliza con profunda gravedad el riesgo a la vida que han corrido nuestros equipos de reporteros y técnicos en esta República centroamericana por la acción y amenaza de las fuerzas represivas al servicio de un gobierno desconocido por las distintas instancias y países del mundo", expresó TeleSur. "De manera peligrosa en el comunicado de esta instancia de dueños de empresas de comunicación, se generan peligrosos precedentes que, bajo cualquier pretexto de manipulación o posición ideológica, parecieran exculpar los crímenes que se han cometido contra el pueblo de Honduras y en específico contra el derecho a la información", agregó la cadena latinoamericana y advirtió además que la SIP oculta "la complicidad con la que han actuado la mayoría de medios hondureños, incluidos los socios de esta organización, en la limitación del derecho de los habitantes de este país a tener información real sobre los hechos desatados tras el golpe de Estado". Por su parte el presidente de VTV, Yuri Pimentel, recordó que existe "una mordaza mediática" en el país centroamericano, "con persecuciones y hasta asesinatos" como para que las declaraciones de la SIP sean "tan tenues y livianas aparentando condenar un golpe de Estado que ni siquiera califican así". "No esperamos otra cosa de este tipo de organismos, si se diera lo contrario nos extrañaría mucho y nos empezaría a preocupar", enfatizó.
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