
23/02
La frase pertenece a Francisco Madariaga Quintela, quien se reencontró con su padre biológico, Abel, quien se desempeña como secretario en Abuelas de Plaza de Mayo. La madre de Francisco, Silvia Quintela, fue secuestrada por la dictadura militar en enero de 1977, cuando estaba embarazada de cuatro meses.
Las Abuelas de Plaza de Mayo celebraron la recuperación del nieto 101. Su titular, Estela Carlotto, se refirió al hecho: "Es una felicidad para nosotros anunciar lo que bautizamos como el primer nieto del Bicentenario".
Se trata de Francisco Madariaga Quintela, hoy de 32 años, hijo de Silvia Mónica Quintela y Abel Pedro Madariaga, ambos militantes de la organización Montoneros. Silvia Quintela fue secuestrada cuando llevaba cuatro meses de embarazo y se dirigía a la estación de trenes de Florida, en el partido de Vicente López de la zona norte del Gran Buenos Aires, el 17 de enero de 1977. Según sobrevivientes del centro clandestino de detención "El Campito", que funcionaba en la guarnición militar de Campo de Mayo, la joven embarazada permaneció allí hasta el momento del parto, a fines de julio de ese año, cuando fue trasladada al Hospital Militar. En la maternidad clandestina de Campo de Mayo dio a luz a un varón al que llamó Francisco y que le fue robado después del parto. Por su parte, Abel Madariaga, quien partió al exilio, emprendió la incansable búsqueda de su hijo que lo llevó a comprometerse a tal punto con la causa que es secretario de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. El pasado viernes, Abel y Francisco se pudieron conocer luego de 32 años. Carlotto contó que el nieto número 101 fue detectado por la propia iniciativa del joven que "tuvo sus dudas" acerca de su identidad. Además, indicó que, una vez que Francisco se acercó a la institución "todo se desarrolló rápidamente dada la peligrosidad del apropiador, un hombre que felizmente está detenido". Francisco aseguró que siempre sintió que no pertenecía a la familia en donde vivía porque "eran muy violentos"."Las autoridades hicieron un trabajo excelente dado el riesgo de vida que corría el chico e incluso la propia familia biológica", relató Carlotto, quien destacó la importancia de continuar con la tarea de búsqueda de chicos apropiados durante la última dictadura militar. De hecho, sostuvo que "estas personas viven oprimidas" y "muchas veces con una vida muy desgraciada", como -según afirmó- es el caso de Francisco Madariaga Quintela.
Comentarios (0)
La finalidad de este servicio es sumar valor a las notas y establecer un contacto más fluido con nuestros lectores. Los comentarios deben acotarse al tema de discusión. Se apreciará la brevedad y claridad de los textos, y el buen uso del lenguaje: las malas palabras y los insultos no serán publicados.
|
||